sábado, 14 de junio de 2014

ALCOHOLISMO EN ADOLESCENTES ECUATORIANOS


1.      MARCO TEÓRICO

Definiciones:
Es una enfermedad crónica producida por el consumo incontrolado de bebidas alcohólicas, lo cual interfiere en la salud física, mental, social o familiar así como en las responsabilidades laborables.
El alcoholismo es un tipo de toxicomanía   con perturbaciones de ordenes somáticas, psíquicas  y sociales  como resultado de la intoxicación  por  alcohol etílico, de acuerdo con su naturaleza   los  factores predisponentes del hábitos alcohólico, se pueden dividir en diferentes grupos, exógenos, endógenos y constitucionales.
El alcoholismo es una enfermedad crónica y progresiva que deriva de la ingestión excesiva y no controlada de alcohol, el cual se encuentra en todas las bebidas alcohólicas en mayor o menor grado.
El alcoholismo es un problema que tiene poco que ver con el tipo de alcohol que se consume, cuánto tiempo se ha estado bebiendo, o la cantidad exacta de alcohol que se consume. Sin embargo, el alcoholismo tiene mucho que ver con la necesidad incontrolable de beber de la persona. Poco a poco, el alcohol se convierte en una droga para la persona que bebe, que sirve para cambiar el estado de ánimo, más que una bebida que se toma como parte de una costumbre social, ya que se suele empezar a consumir con otras personas.
Clasificación:
Tipologías de alcohólicos:
Jellinek57 (1960), propone cinco patrones básicos del beber excesivo y utiliza letras griegas para identificarlos.
Jellinek propone la siguiente nomenclatura clasificatoria de los bebedores:
  • Tipo alcohólico alfa: También llamada «bebida indisciplinada», incluye a los individuos con dependencia psicológica del alcohol.
  • Tipo alcohólico beta: Supone el hábito de beber socialmente en exceso pero sin que se observe dependencia psicológica o física.
  • Tipo alcohólico gamma: Beber hasta la embriaguez durante días, semanas o hasta meses, a veces hasta la intoxicación. La dependencia física está presente y se manifiesta con los síntomas del síndrome de abstinencia.
  • Tipo alcohólico delta: Volumen muy elevado de consumo de alcohol durante el día con tolerancia funcional y neuroadaptación evidente. Hay dependencia física. El sujeto en realidad no puede dejar de beber ni siquiera un día.
  • Tipo alcohólico epsilón (la otra denominación es dipsomanía): Fases infrecuentes de borracheras cortas intercaladas con largos períodos de completa abstinencia (Madden, 1986 y Helzer, 1987).
Es importante resaltar que no todos los bebedores excesivos son alcohólicos. Alfonso Fernández hace una clasificación distinta pero que se solapa con la anterior, está basada en la «forma de beber» y expone tres tipos de alcohólicos:
  • Bebedor excesivo regular: Es el sujeto que bebe mucho pero sin llegar nunca o casi nunca a embriagarse. Es de un carácter extrovertido con control sobre la conducta. Se entregan a la bebida por factores sociales de presión o condicionamiento. Es característico de la cultura mediterránea.
  • Bebedor excesivo irregular o alcoholómano: Es el enfermo con factores psicológicos relacionados con experiencias negativas o insoportables y se entrega a la bebida para el alivio de los mismos. Realiza un consumo de modo regular o intermitente, con amplia pérdida de control, cuando consume. Se suele identificar ( al menos hasta ahora ) con el consumo anglosajón, aunque como veremos este patrón de consumo está siendo asumido por algunos jóvenes españoles.
  • Bebedor enfermo psíquico: Es el enfermo mental que se entrega a la bebida para modificar sus vivencias y tensiones emocionales, como depresión, estados paranoides, etc.
Otra clasificación.-
Tipos de alcoholismo:
Existen dos formas de alcoholismo: El alcoholismo Agudo y el Alcoholismo Crónico.
·         ALCOHOLISMO CRÓNICO: Se produce por el consumo habitual de moderadas dosis de alcohol. El alcohólico presenta trastorno del carácter (desconfianza, irritabilidad, con periodos depresivos que pueden llevarlo al suicidio en algunos casos extremos). Todos los órganos resultan afectados, sobre todo el sistema nervioso. Temblor en las manos, alteraciones digestivas que pueden derivar al cáncer, etc. Puede llegar al delirium tremens que lo conduce a la muerte, aunque no sea muy habitual.
·         ALCOHOLISMO AGUDO: Llamado también embriaguez o ebriedad, es transitorio. Consiste en una crisis pasajera que va desde la euforia (bebida alegre) a la tristeza (bebida triste) hasta la perdida de la razón, marcha titubeante mareos, náuseas y vómitos.
Clases de bebedores:
Hay distintas clases de bebedores, los podríamos clasificar en cuatro clases diferentes ente ellas:
·         Bebedor Moderado: Ingestión habitual de diversas bebidas alcohólicas inferior a los 3/4 litros por día.
·         Bebedor Habitual: Toda su vida social se centra en el alcohol. no consumen por gusto, sino porque le aporta una sensación aparente de seguridad, valor o placer. Al comienzo, la ingesta es circunstancial, y puede dejar de beber. Con el tiempo, se establece el hábito.
·         Bebedor Excesivo: Bebe más de 1 litro de vino, o su equivalente, por día, y presenta más de una embriaguez por mes. No obstante, aun puede controlar el consumo, aunque difícilmente.
·         Alcohólico: Se caracteriza por depender del alcohol, tanto física como psíquicamente, y la incapacidad de detenerse o abstenerse.

2.      ETIOLOGÍA
La mayoría de los jóvenes toman bebidas alcohólicas:
ü  Para sentirse bien y divertirse.
ü  Para descansar y olvidar el estrés.
ü  Para escapar.
ü  Porque les gusta el sabor de las bebidas alcohólicas.
ü  Para estar más a gusto en reuniones.
ü  Para ser parte del grupo.
ü  Para emborracharse.
Para los adolescentes el alcohol es como un quitapenas que permitirían esquivar los limites que la realidad impone y acceder a un mundo que ofrecería mejores condiciones y sensaciones.
A partir de aquí podríamos constatar que la mayoría de los/as adolescentes no solo beben por placer, sino, por otras múltiples razones que se podrían agrupar en dos procesos:
1. La búsqueda de efectos agradables. El encontrarse a gusto, búsqueda de una mayor capacidad de relación, etc.
2. Elementos de presión social, el bombardeo de la publicidad y la oferta, etc.
Para cada uno de estos procesos existen una serie de factores que podríamos diferenciar en:
De tipo Social
·         La dificultad de asumir algunas realidades cotidianas.- La adolescencia es un momento particularmente vulnerable en la vida de una persona, por ser el momento de “transición” entre la perdida de los padres como educadores principales y la búsqueda o el encuentro de otras nuevas figuras, deseos y sensaciones. A todo esto se suma enfrentamiento con un mundo que cada vez se les va haciendo más complejo.
·         El papel que hace del alcohol compañía habitual en las relaciones sociales. Las evidencias sugieren que el hecho de que los compañeros de un adolescente consuman alcohol es un sólido indicador de que él o ella beberán alcohol
·         La publicidad, dirigida de una manera especialmente agresiva a los jóvenes.- La aceleración del ritmo de vida.
De tipo Familiar
·         El consumo de alcohol dentro de la familia es siempre referencia para los/as adolescentes y afecta sobre todo en el adelanto de la edad del consumo por parte de estos.
·         Los adolescentes beben menos y tienen menos problemas relacionados con el alcohol cuando los padres aplican una disciplina uniforme y expresan sus expectativas claramente.
·         Los hijos de padres alcohólicos tienen más probabilidades de empezar a tomar durante su adolescencia y a desarrollar desórdenes de uso de alcohol.
·         Las investigaciones más recientes sugieren que hay menos probabilidades de que los niños beban alcohol si los padres forman parte de sus vidas y participan en sus actividades y cuando tanto los niños como los padres indican que tienen una relación estrecha.
·         Los jóvenes cuyas familias tienen ya un historial de abuso de alcohol, están en "mayor riesgo" que otros para desarrollar problemas relacionados con el alcohol puesto que al ver a sus padres y/o demás familiares, se acostumbran y creen que el consumir bebidas embriagantes es un buen habito característico de los adultos
· De tipo Grupal
·         Normalmente se bebe en grupo para divertirse y ser aceptado, y en alguna medida para mantener una relación grupal.
De tipo Individual
·         Problemas de socialización.
·         Dependencia afectiva.
·         Problemas de personalidad.
·         Iniciación sexual: es posible que en nuestra cultura actual el alcohol juega algún papel en este sentido para los adolescentes en tanto “se es grande” por estar “tomando alcohol” o por estar borracho. Por otra parte el alcohol “suelta la lengua” y “da ánimos” para “encarar” el juego de seducción inicial.
·         Otras veces se acude al alcohol por curiosidad, por el afán de experimentar, de conocer aquello de lo que se habla y que tan peligroso parece.
·         También para facilitar el contacto y la comunicación en las relaciones sexuales, pero por el contrario, esto no solo no lo facilita, sino que lo dificulta y aporta efectos contrarios a los buscados.
·         Otra de las formas de acercarse al alcohol por parte de los adolescentes es para participar de la sociedad de los adultos, cuyas actitudes se toman como referencia en numerosas situaciones cotidianas.
·         Los adolescentes beben alcohol para tener una excusa para involucrarse en conductas no aceptadas socialmente y poder “echarle la culpa al alcohol”, así por ejemplo, si alguno hace algo que pueda ser percibido como infantil, agresivo o peligroso y que pudiera tener una respuesta negativa de sus compañeros, tiene “un pretexto”, algo a que atribuir la conducta inaceptable. En estos casos, el alcohol es usado como una carta abierta para hacer lo que a uno le plazca.
·         Generalmente, el adolescente tiene dificultades en saber cuál es su límite, y pocas veces tiene conciencia de cuando tiene que parar de beber. Con el tiempo, la forma de beber de los adolescentes ha cambiado considerablemente.
·         El alcohol es una droga socialmente aceptada, como ya hemos dicho en otros puntos, y esta droga daría, desde la consideración de los jóvenes, la fuerza y el valor necesarios para los primeros encuentros sexuales tan deseados y tan temidos. Entonces, se arman de un escenario: la discoteca, el monte o en cualquier parque o lugar donde hacer el denominado “botellón”, en el cual beber para así poder, a través de este acto, estar en un estado de embriaguez o borrachera, sentirse grandes y pensar que están haciendo cosas de personas adultas.
Rasgos muy generales de personas alcohólicas:
  • Mayor irritabilidad que la población general.
  • Cambios bruscos de humor.
  • Ansiedad por beber.
  • Culpabilidad por haber bebido.
  • Personalidad disfórica que acaba en celopatias.
  • Inseguridad, desgana y despreocupación.
  • Reiterativo y falta de sinceridad.
  • Desajuste emocional y desazón interna.
  • Conflictos neurológicos.
  • Trastornos de carácter.
  • Falta de maduración.
  • Depresión y sentimientos de desesperanza.
  • Soledad y vacío interior.
  • Egocentrismo, hipersensibilidad.
  • Escasa tolerancia a la frustración.
  • Conductas pasivas en situaciones críticas.
  • Miedo al fracaso.
  • Sentimientos de inferioridad y timidez.
  • Idealismo excesivo, lejos de la realidad.
  • Conformidad con el grupo -muy importante en los jóvenes-.
  • Inmadurez afectiva.
  • Inmadurez emocional.
  • Pasividad y dependencia.
  • Depresión y ansiedad.
  • Actitud amistosa superficial.




3.      EPIDEMIOLOGÍA




4.      EVALUACIÓN

El diagnóstico de dependencia se debe hacer sólo si se encuentran 3 o más de los siguientes criterios en algún período durante el último año:

1) Un deseo intenso o sensación de ingesta compulsiva de alcohol.
2) Conciencia subjetiva de una perturbación en la capacidad del control del alcohol, en términos de inicio, terminación o niveles de uso de la bebida.
3) Uso del alcohol con el fin de reducir o suprimir los síntomas de abstinencia y con conocimiento pleno de la efectividad de tal estrategia.
4) Estados de abstinencia fisiológica (síntomas de supresión)
5) Evidencia de tolerancia (mayor consumo para obtener el mismo efecto)
6) Una reducción del repertorio personal (actividades académicas, laborales) en relación al uso del alcohol.
7) Cambio progresivo de las actividades placenteras o intereses personales en favor del uso de la bebida.

8) Persistencia en el uso del alcohol, a pesar de haber claras evidencias de las consecuencias Dañinas manifiestas de su uso (consecuencias adversas médicas, sociales, laborales o psicológicas).


Conseguir una evaluación correcta del «Alcoholismo», no debe perseguir el único fin de extraer más y mayor información sobre los sujetos, para con ella etiquetarlos. Si no, el de utilizar los datos recabados para fijar la intervención sobre esa persona, de ese modo cualquier plan, programa o proyecto que se planifique  y en los que la población destinataria sean personas con estas características, la evaluación nos permitirá adaptar las actuaciones a cada caso.

No entendemos la evaluación como un hecho puntual, sino como un trabajo que  debería ser continuo y procesual. Es decir, utilizar la evaluación en los distintos momentos de las acciones (antes, durante y después).


Las herramientas utilizadas en la evaluación del alcoholismo se pueden clasificar en dos categorías:


-    Cuestionarios de detección o screening. Su finalidad es la identificación precoz de casos. Son de gran utilidad en la práctica clínica y en la investigación.
-    Cuestionarios de diagnóstico. Su objetivo es la confirmación de la enfermedad y la evaluación de la intensidad y afectación sobre el sujeto.


No se ha incluido en este apartado pero queremos mencionar la aparición en el mercado farmacéutico de tiras reactivas que mediante cambios de color y analizada la intensidad del mismo, detectan si la persona con la que se usa, ha consumido alcohol recientemente.
En el momento actual no existen pruebas específicas para el diagnóstico del alcoholismo, de modo que una correcta anamnesis y la exploración clínica adecuada constituyen el pilar básico del mismo. No obstante, los cuestionarios, escalas, etc. son herramientas de gran ayuda en la detección de consumo de riesgo, consumo perjudicial o alcoholismo. Por su validez, brevedad y sencillez el CAGE, CBA y AUDIT podrían considerarse como los cuestionarios de detección más útiles en Atención Primaria. Existen, de igual modo, una serie de cuestionarios que abordan otros aspectos relevantes de esta patología, tales como gravedad de la dependencia, valoración del síndrome de abstinencia o valoración del deseo por la bebida y pérdida de control que pueden resultar de gran ayuda, al clínico, a la hora de establecer estrategias terapéuticas.

La elevada prevalencia de comorbilidad psiquiátrica (sobre todo trastornos afectivos y de la personalidad) detectada en estos pacientes hace necesario un abordaje integral de los mismos, siendo recomendable una evaluación detallada para descartar éstas u otras patologías psiquiátricas. Recordar, por último, que el consumo excesivo de alcohol se acompaña de gran discapacidad, siendo conveniente la valoración de su impacto.
En líneas generales, se recomienda la utilización de instrumentos que cuenten con propiedades psicométricas reconocidas y que hayan sido adaptados y validados en castellano.

·         ENTREVISTAS DIAGNÓSTICAS GENERALES Y/O DE SCREENING.

Se trata de entrevistas estructuradas o semiestructuradas de exploración psiquiátrica que también incluyen ítems específicos de evaluación de adicciones, incluido el alcoholismo.
Dentro de los instrumentos existentes que se han considerado idóneos, nos hemos decantado o por los más usuales en la práctica clínica, o por los que han alcanzado mayor carácter universal. Así para la evaluación del eje I (CIE 10) hemos considerado de más interés clínico las siguientes entrevistas de m ayuda diagnóstica. Estos instrumentos han de ser utilizados por personal especializado y entrenado previamente.

1. A. Schedules for Clinical Assessment in Neuropsychiatry (SCAN)
El sistema SCAN (2) tiene como objetivo medir y clasificar la psicopatología y la conducta asociada a los principales trastornos psiquiátricos. Para ello, se sirve, entre otros, del Present State Examination, décima revisión (PSE-10) (3), instrumento que permite realizar diagnósticos mediante un programa de ordenador (CATEGO-5), de acuerdo con el
DSM-IV y la CIE-10.


Mientras que muchas personas adultas disfrutan del alcohol con moderación, uno de cada 13 adultos abusa del alcohol o depende del alcohol. Muchas personas ignoran que tienen un problema hasta que les ocurre un accidente o son diagnosticadas con una enfermedad producida por el alcohol. Por eso es importante que las personas que acostumbran beber alcohol con regularidad observen sus hábitos. Para descubrir si usted o alguien que usted conoce tiene un problema con la bebida, tome este ejercicio interactivo.
Para el propósito de este ejercicio, una bebida es considerada una botella o lata de 12 onzas, una copa de vino de cinco onzas ó 1.5 onzas de alcohol destilado.
Elija una respuesta para cada una de las preguntas a continuación y seleccione "Enviar" al terminar.

Principio del formulario
¿Tiene el problema de beber en exceso?
1. ¿Está haciendo este ejercicio para usted o para otra persona?
Para mí: Otra Persona:

2. ¿Cuál es su edad o la de la otra persona?
Menor de 25: 25-34: 35-44: 45-54: 55-64: 65-74: Mayor de 75:

3. ¿Cuál es su sexo o el de la otra persona?
Masculino: Femenino:

4. ¿Con qué frecuencia toma usted (o la otra persona) una bebida que contiene alcohol?
Nunca:  Una vez al mes o menos: Dos a cuatro veces al mes: Dos a tres veces a la semana:
Cuatro veces o más a la semana:

5. ¿Cuántas bebidas alcohólicas toma usted (o la otra persona) en un día típico en el que está tomando?
0 á 2: 3 á 4: 5 á 6: 7 á 9: 10 o más:

6. ¿Con qué frecuencia toma usted (o la otra persona) seis o más bebidas en una ocasión?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

7. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado encontró que usted (o la otra persona) no pudo parar una vez que empezó a tomar?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

8. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado dejó usted (o la otra persona) de hacer algo que normalmente se esperaba que hiciera debido a la bebida?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

9. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado ha necesitado usted (o la otra persona) una primera bebida en la mañana para desplazarse después de una sesión de mucho beber?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

10. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado ha tenido usted (o la otra persona) un sentimiento de culpabilidad o remordimiento después de tomar?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

11. ¿Con qué frecuencia durante el año pasado le fue imposible a usted (o a la otra persona) recordar lo que pasó la noche anterior por haber estado tomando?
Nunca: Menos que mensualmente: Mensualmente: Semanalmente: Diariamente, o casi a diario:

12. ¿Se ha lastimado usted o alguien más como resultado de que usted (o la otra persona) estaba tornando?
No: Sí, pero no en el año pasado: Sí, en el año pasado:

13. ¿Se ha preocupado algún pariente, amigo, médico o profesional de salud, por sus hábitos de beber (o los de la otra persona), o le han sugerido que tome menos?
No: Sí, pero no en el año pasado: Sí, en el año pasado:
Final del formulario
Desistimiento:
Debido a que el historial médico de cada paciente es distinto, así como los síntomas, Sharp.com no puede dar un diagnóstico personalizado ni hacer recomendaciones en cuanto a tratamiento. Por favor consulte con su médico para mayor información.



GUIA MULTIMODAL DE 2º ORDEN PARA EL ALCOHOLISMO
Nombre:      Edad:      Fecha:      Nº
1. AREA COGNITIVA:
  • (1) Objetivos de la evaluación: presencia o sospecha de deterioro cognitivo.
  • (2) Usar pruebas de detección de posible deterioro del funcionamiento mental: por ejemplo el Mini-Examen Cognitivo de Lobo. Si se detecta deterioro sugerir exploración neurológica
2. AREA AFECTIVA:
  • (1) Objetivos de la evaluación: Detectar psicopatología y rasgos de personalidad
    • 1.1. ¿Presencia de componentes ansiosos y/o depresivos? (p.e Escalas de Hamilton de Depresión y Ansiedad)
    • 1.2. ¿Presencia de otros trastornos psicopatológicos asociados?
    • 1.3. ¿Tipo de personalidad del sujeto? (introvertido/retraido o extrovertido/impulsivo)
  • (2) Tener en cuenta los trastornos psicopatológicos que se pueden asociar a la intoxicación aguda y crónica del alcoholismo:
2.1. Aguda:
·         Típica: Estado de embriaguez no complicado
·         Atípica: Embriaguez complicada con sintomas alucinatorios(visual o auditiva de caracter dramático), delirantes (celos, de grandeza, persecución..) y excitación psicomotriz extrema (raptus impulsivos y agresivos)
2.2. Crónica:
·         Alucinosis alcohólica o de Wernicke (alucinosis auditivas donde oye que otros hablan sobre él, y que no se asocia a trastorno de conciencia u orientación; y que conlleva vivencias paranoides y persecutorias)
·         Celopatia alcohólica o Delirios de celos ( Ideas de celos con ideación paranoide)
·         Trastornos paranoides ( Suspicacia y desconfianza, sin deterioro del nivel de conciencia)
·         Encefalopatias alcohólica:
·         Sindrome de Korsakov (instauración progresiva, amnesia anterograda o de fijación, sindrome confusional de la conciencia, confabulaciones fantásticas, falsos reconocimientos, desorientación temporal y espacial y polineuritis en miembros inferiores)
·         Encefalopatia de Gayet-Wernicke ( obnulación d ela conciencia, labilidad de hipersomnio frecuente, trastornos oculares de déficit de agudeza visual y miosis, parálisis muscular intrinseca, evolución a menudo mortal y etiologia global por carencia de vitamina B1)
·         Encefalopatia Porto-Cava (trastorno de conciencia, apatia o irritabilidad, temblores y grandes movimientos de brazos y aumento masivo de la amoniemia)
·         Demencias alcohólicas (deterioro cognitivo progresivo y degradación social)
·         Epilepsia alcohólica (accesos epilepticos en el marco del predelirio alcohólico y/o ataques asociados a la privación de alcohol)
3. AREA SOMATICA:
  • (1) Objetivos de la evaluación: Detectar el nivel de alcoholemia y deterioro orgánico
  • (2) Medidas de alcoholemia: por sangre o aliento
  • (3) Evaluación médica general de trastornos asociados a la intoxicación crónica por alcohol: Ejemplos
    • 2.1. Digestivos: Cirrosis hepática y hepatitis alcohólica
    • 2.2. Respiratorios: Faringitis, bronquitis y neumonias
    • 2.3. Cardiovasculares: Trastornso tensionales y hemorragias
    • 2.4. Musculares: Miopatias agudas y crónicas
    • 2.5. Hematológicos: Anemias megaloblastias y leucopenias
    • 2.6. Endocrinos: Déficit suprarenal y atrofia gonadal masculina
    • 2.7. Metabólicos: Hipoglucemia e hiperinsulismo
    • 2.8. Neurológicos: Disartria y temblores
    • 2.9. Dermatológicos: Rosacea y dermatitis seborreica
4. AREA INTERPERSONAL:
  • (1) Objetivos de la evaluación: Detectar grado de deterioro del sujeto a nivel sociofamiliar , estresores vitales y desarrollar medios de detección precoz en la consulta de atención primária del posible alcoholismo
  • (2) Evaluar el grado de deterioro social, familiar y laboral del sujeto
  • (3) Evaluar la presencia de estresores vitales para el paciente y sus allegados. Problemáticas conyugales, familiares y laborales
  • (4) Usar programas/escalas de detección precoz de alcoholismo en la consulta del médico general: M.A.L.T, C.A.G.E y C.B.A
5. AREA CONDUCTUAL
  • (1) Objetivos de la evaluación: Evaluar el patrón de bebida y su contexto.
  • (2) La historia clínica estructurada (Marlat, 1975) es el mejor procedimiento para evaluar el patrón de bebida y su contexto (la historia clínica debe contener información de las caractericticas sociodemográficas del sujeto y familiares; pautas de bebida actual; inicio del problema; consecuencias físicas, psíquicas y sociales del patrón de bebida; periodos y condiciones de bebida controlada o abstinencia; bebidas preferidas; cantidades consumidas por periodos de tiempo determinados, motivación para el tratamiento y que espera del mismo)
  • (3) Dos áreas importantes complementarias a evaluar suelen ser: El ajuste marital y las habilidades sociales del sujeto (p.e Escala de Ajuste Marital de Locke y Wallace/MAT y la Escala de Asertividad de Rathus)
5.      TRATAMIENTO

5.1.1 Reconocimiento del alcoholismo y búsqueda de ayuda
El tratamiento primario comienza con el reconocimiento del alcoholismo como un problema que necesita atención específica, en vez de considerarlo secundario a otro problema subyacente como se hacía antaño.
A medida que la sociedad se conciencia de la verdadera naturaleza del alcoholismo, disminuye su consideración como estigma social, los enfermos y sus familias lo ocultan menos y el diagnóstico no se retrasa tanto. Los tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y esperanzadoras tasas de recuperación.
5.1.2 Desintoxicación
Los tratamientos contra el alcoholismo incluyen programas de desintoxicación realizados por instituciones médicas. Esto puede suponer la estancia del paciente durante un periodo indeterminado, (quizás varias semanas), bajo tutela en hospitales especializados donde puede que se utilicen determinados medicamentos para evitar el síndrome de abstinencia al alcoholismo.

Muchos alcohólicos tienen síndrome de resistencia a la insulina, un desorden metabólico debido al cual el cuerpo no regula correctamente el azúcar causando un suministro inestable a la circulación sanguínea. Aunque este desorden se puede tratar con una dieta hipoglucémica, esto puede afectar a su comportamiento y su estado anímico. Estos síntomas son efectos secundarios que se observan a menudo en alcohólicos sometidos bajo tratamiento de desintoxicación. Los aspectos metabólicos del alcoholismo a menudo se pasan por alto dando como resultado tratamientos de dudosos resultados.
Cuando una persona con alcoholismo deja de beber, los síntomas de supresión empiezan dentro de 6 a 48 horas y alcanzan su apogeo cerca de 24 a 35 horas después de la ultima bebida. Durante este periodo la inhibición de la actividad cerebral causada por el alcohol se revierte bruscamente. El sistema nervioso central se vuelve sobreexcitado.
Después del período de desintoxicación, puede someterse al paciente a diversos métodos de Terapia de grupo o psicoterapia para tratar problemas psicológicos de fondo que hayan podido llevar al paciente a la dependencia.
5.1.1 Farmacoterapia
La meta inmediata es calmar al paciente lo más pronto posible. Generalmente se le dan a los pacientes uno de los medicamentos de antiansiedad conocidos como benzodiacepinas los cuales alivian los síntomas de supresión y ayudan a prevenir la progresión al delirum tremes.
Cerca del 95% de personas tienen síntomas de supresión leves a moderados. Tales pacientes casi siempre pueden ser tratados como pacientes ambulatorios. El paciente generalmente es mandado a casa con un suministro de medicamentos de antiansiedad y probablemente necesito el apoyo de un familiar o amigo.
Cerca del 5% de pacientes alcohólicos presentan el delirium tremens, el cual generalmente se desarrolla dos a cuatro días después de la ultima bebida. Los síntomas incluyen fiebre, latido rápido del corazón, presión arterial alta o baja, comportamiento agresivo, alucinaciones y otros trastornos mentales. La tasa de letalidad puede ser tan alto como 20% para las personas con delirium tremens que no son tratadas.
En los tratamientos a largo plazo las dos metas básicas son el control estricto del beber a través de la abstinencia y el reemplazo total de los modelos adictivos con comportamientos satisfactorios para pasar el tiempo que puedan llenar el vacío que se crea cuando se ha dejado de beber. - Como no hay manera de determinar que personas pueden dejar de beber después de una bebida y cuáles no, la abstinencia es la única ruta segura.
5.1.2 Psicoterapia
La terapia del alcoholismo se descompone en dos fases: en la primera de ellas se desintoxica al sujeto y, al mismo tiempo, se le aplica un tratamiento adecuado al síntoma que presente. En la segunda fase se procura, sobre todo en una labor psicológica-psiquiátrica, reconstruir la personalidad del sujeto por medio de la psicoterapia individual o de grupo, terapia ocupacional, reuniones con el cónyuge y demás familiares del alcohólico a fin de que el enfermo adquiera una mayor seguridad en sí mismo. También se emplean como recurso suplementario técnicas de aversión, como la asociación de bebidas alcohólicas con la aplicación de determinados medios (generalmente dolorosos y/o desagradables) para provocar unos reflejos condicionados antialcohólicos, para lograr deshabituación.
De un modo general puede decirse que el tratamiento acomete de un modo múltiple: medicamentoso, rehabilitativo y social.

Bibliografía:
ü  http://www.slideshare.net/alejamayra/el-alcoholismo-1437371
ü  http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/el-consumo-de-licor-se-acelera-267380-267380.html
ü  Msc. Franklin Miranda: EL ALCOHOLISMO EN LOS ADOLESCENTES. Ibarra 2009.
ü  http://www.infonegocio.com/agaselsur/infor_alcohol.htm
ü  Alonso-Fernandez, F: Alcoholodependencia. Pirámide, 1992 (3ª edición)
ü   


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