martes, 1 de mayo de 2012

ANSIEDAD, TRASTORNO DE ANSIEDAD Y ESTRÉS


ANSIEDAD, TRASTORNO DE ANSIEDAD Y ESTRÉS

ANSIEDAD DEFINICIÓN


La ansiedad es sobre todo una reacción de miedo. El miedo por sí mismo es muy útil y perfectamente natural, el problema sobreviene cuando no hay una razón racional para sentir esa angustia. Para nuestros antepasados huir cuando venía un tigre a comérselos era una reacción perfectamente lógica, pero si no hay ningún tigre ¿porqué salimos corriendo? La reacción de alarma, en ese caso es excesiva y prepara al organismo para enfrentarse ante un peligro que no existe, convirtiéndose en algo perjudicial. De esta manera, el pulso  y la respiración se aceleran, la transpiración se dispara y se produce tensión muscular. Todos estos síntomas, cuando se producen frecuentemente producen las diversas formas de ansiedad

El concepto de ansiedad tiene su origen en el término latino anxiĕtas. Se trata de la condición de una persona que experimenta una conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación. Para la medicina, la ansiedad es el estado angustioso que puede aparecer junto a una neurosis u otro tipo de enfermedad y que no permite la relajación y el descanso del paciente.

Por ejemplo: “Siento una gran ansiedad por el recital de esta noche”“Trata de dominar tu ansiedad, que en ese estado de nerviosismo las cosas te pueden salir mal”“Gran ansiedad por el partido de semifinales”.
Cabe resaltar que la ansiedad no siempre es patológica, sino que es una emoción común como el miedo o la felicidad. La ansiedad, en este sentido, es necesaria para sobrevivir ante ciertos riesgos ya que pone a la persona en alerta.
Cuando un individuo se encuentra en un estado de ansiedad, sus facultades de percepción aumentan ya que se registra una necesidad del organismo de aumentar el nivel de ciertos elementos que, ante la situación, están por debajo de lo normal.

El sistema dopaminérgico, de este modo, se pone en marcha para que el ser humano pueda enfrentar un peligro o un conflicto. El problema está cuando esta facultad innata del individuo se torna patológica, lo que refleja la existencia de un trastorno de ansiedad.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos trastornos incluyen a los ataques de pánico, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y las fobias. Para superar los trastornos de ansiedad, los profesionales pueden suministrar remedios ansiolíticos o sugerir terapias psicológicas.


Un trastorno es una alteración de la salud o un estado de enajenación mental. El concepto hace referencia a un desequilibrio que perturba el sentido o la conducta de un sujeto.
La ansiedad, por su parte, es un estado de inquietud o agitación del ánimo. Aunque no siempre es patológica (sino que es una emoción común que cumple con una función vinculada a la supervivencia), la ansiedad puede acompañar a algunas enfermedades como la neurosis.
En un estado de ansiedad, el sistema dopaminérgico del organismo se pone en funcionamiento como una respuesta frente a ciertos problemas o peligros. Cuando esta característica innata se transforma en patológica, estamos ante la presencia de un trastorno de ansiedad.

Existen diversos tipos de trastornos de ansiedad. El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) presenta una preocupación excesiva y constante respecto a diversos temas, pese a que el individuo no esté sufriendo ningún problema importante en particular. El TAG se refleja en problemas para dormir, irritabilidad, cansancio frecuente y contracturas musculares.
Los trastornos de ansiedad secundarios están vinculados al consumo de ciertas sustancias (como la cafeína, la marihuana o la cocaína), a una condición médica (hipertiroidismo, hipoglucemia) o a otros trastornos psicológicos (fobias, anorexia nerviosa u otros).
Por último, podemos mencionar a los trastornos de ansiedad social, que aparecen relacionados con los encuentros y reuniones sociales. De esta forma, quienes padecen este trastorno se sienten incómodos e inseguros cuando mantienen conversaciones o participan de fiestas, por ejemplo. El problema radica en el temor exagerado a ser objeto de un juicio negativo por parte del otro.


TRASTORNO DE ANSIEDAD

La crisis de angustia (panic attack) se caracteriza por la aparición súbita de síntomas de aprensión, miedo pavoroso o terror, acompañados habitualmente de sensación de muerte inminente.
Durante estas crisis también aparecen síntomas como falta de aliento, palpitaciones, opresión o malestar torácico, sensación de atragantamiento o asfixia y miedo a «volverse loco» o perder el control.
La agorafobia se caracteriza por la aparición de ansiedad o comportamiento de evitación en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil (o embarazoso), o bien donde sea imposible encontrar ayuda en el caso de que aparezca en ese momento una crisis de angustia o síntomas similares a la angustia.
El trastorno de angustia sin agorafobia se caracteriza por crisis de angustia recidivantes e inesperadas que causan un estado de permanente preocupación al paciente. El trastorno de angustia con agorafobia se caracteriza por crisis de angustia y agorafobia de carácter recidivante e inesperado.
La agorafobia sin historia de trastorno de angustia se caracteriza por la presencia de agorafobia y síntomas similares a la angustia en un individuo sin antecedentes de crisis de angustia inesperadas.
La fobia específica se caracteriza por la presencia de ansiedad clínicamente significativa como respuesta a la exposición a situaciones u objetos específicos temidos, lo que suele dar lugar a comportamientos de evitación.
La fobia social se caracteriza por la presencia de ansiedad clínicamente significativa como
respuesta a ciertas situaciones sociales o actuaciones en público del propio individuo, lo que suele dar lugar a comportamientos de evitación.
El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por obsesiones (que causan ansiedad y malestar  significativos) y/o compulsiones (cuyo propósito es neutralizar dicha ansiedad).
El trastorno por estrés postraumático se caracteriza por la reexperimentación de acontecimientos altamente traumáticos, síntomas debidos al aumento de la activación (arousal) y comportamiento de evitación de los estímulos relacionados con el trauma.
El trastorno por estrés agudo se caracteriza por síntomas parecidos al trastorno por estrés postraumático que aparecen inmediatamente después de un acontecimiento altamente traumático.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por la presencia de ansiedad y preocupaciones de carácter excesivo y persistente durante al menos 6 meses.
El trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica se caracteriza por síntomas prominentes de ansiedad que se consideran secundarios a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad subyacente.
El trastorno de ansiedad inducido por sustancias se caracteriza por síntomas prominentes de ansiedad que se consideran secundarios a los efectos fisiológicos directos de una droga, fármaco o tóxico.
El trastorno de ansiedad no especificado se ha incluido en esta sección con el objetivo de poder acoger aquellos trastornos que se caracterizan por ansiedad o evitación fóbica prominentes, que no reúnen los criterios diagnósticos de los trastornos de ansiedad específicos ya mencionados (bien síntomas de ansiedad sobre los que se dispone de una información inadecuada o contradictoria).
Debido a que el trastorno por ansiedad de separación (que se caracteriza por la aparición de ansiedad coincidiendo con la separación de las figuras paternas) suele aparecer en la infancia, se incluye en la sección «Otros trastornos de la infancia, la niñez o la adolescencia» (v. pág. 116).
La evitación fóbica que se limita exclusivamente al contacto sexual genital con parejas sexuales se denomina trastorno por aversión al sexo y se encuentra recogido en la sección «Trastornos sexuales y de la identidad sexual»


ANSIEDAD Y ESTRÉS


Es difícil diferenciar entre ansiedad y estrés. La ansiedad delante de un hecho es como “nuestro ángel de la guarda”, nos mantiene alerta, la ansiedad es adaptativa al medio.
A veces la ansiedad se convierte en patológica, disparándose de forma imprevista en acontecimientos triviales. El ser humano tiene memoria y cognición, y no sólo es capaz de estar delante de un hecho sino que es capaz de recordar lo que le produjo la ansiedad temiendo volver a tenerla delante de estímulos parecidos.
La mujer es más sensible a padecer ansiedad por factores genéticos y culturales, el hecho de estar siempre al cuidado de los hijos, la constante vigilancia para que no les pase nada, y por otro lado que una niña tenga miedo es normal sin embargo al hombre no se le permite ser miedoso. Padecer ansiedad es normal.


Ansiedad & angustia
Hay lenguas que no hacen distinción entre estos dos conceptos, por ejemplo los anglosajones. Sin embargo en castellano, aleman y catalán se le atribuye a la ansiedad más un componente psicológico y a la angustia un componente más fisiológico.

Ansiedad de estado
Estado caracterizado por sentimientos de aprensión, incertidumbre, tensión, preocupación que experiemnta una persona delante de una situación determinada por la anticipación de una amenaza real o imaginaria. 


Angustia
Delante de una situación concreta una persona puede expresar una reacción de ansiedad durante un período de tiempo acompañado de cambios conductuales y fisiológicos.

Ansiedad como rasgo
Diferencias individuales relativamente estables que muestran las personas respecto a la propensión a la tendencia a padecer estados de ansiedad. La ansiedad de rasgo suele tener puntuaciones más altas en el test que en la ansiedad de estado.

Estres
El estrés se refiere a cualquier exigencia más o menos que produzca un estado de tensión y que pida un cambio o una adaptación. 

Es la manera de verlo como un estímulo. Estos estímulos pueden ser cualquier cosa (un examen, un casamiento, una separación matrimonial, un viaje), son cambios que exigen una adaptación.
Otra manera de ver el estrés es como respuesta fisiológica, el autor que dio esta definición tan conocida fue Selye. Cuando estamos en una situación de tensión el cuerpo está padeciendo estrés, esta situación implica cambios fisiológicos, motores, nos movemos más rápido, aumenta la tensión arterial, estos cambios también se relacionan con cambios emocionales y conductuales. A más estrés más padece nuestro cuerpo.
Otros autores como Lazarus y Folkman no están deacuerdo ni con el estrés como estímulo ni con el estrés como respuesta tensional o fisiológica. Si se considera como estímulo se olvidan las características personales y si solo se considera como respuesta fisiológica, hay que considerar que estas mismas respuestas ocurren en situaciones como el enamoramiento, y sin embargo este sobreesfuerzo es positivo para el cuerpo. Para estos autores lo importante es como la persona percibe esta situación. 

¿CÓMO DIFERENCIAR ENTRE ANSIEDAD Y ESTRÉS?
Si estamos delante de un examen, en ese momento diremos que estamos ansiosos o nerviosos. Pero si hablamos de la época de exámenes diremos más que estamos estresados. Si hablamos de trabajo, hablamos de estrés laboral, mi trabajo es muy estresante, nunca hablaremos de ansiedad. Sólo hablaremos de ansiedad cuando estemos en una situación de riesgo. Hablamos de estrés post-traumático cuando hemos sufrido una violación o un accidente de tráfico; nunca se habla de ansiedad post-traumática.

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