sábado, 12 de octubre de 2013

TRASTORNO FACTICIO



El trastorno facticio se caracteriza por la invención, producción o falsificación de modo intencionado de síntomas físicos o psicológicos con el fin de asumir el papel de enfermo y/o la hospitalización.




El trastorno facticio debe diferenciarse de los actos de simulación. En la simulación, la motivación para la producción de síntomas es un incentivo externo; el objetivo es algo diferente a lograr el papel de enfermo (por ejemplo, evitar un trabajo, obtener drogas, obtener una compensación económica, etc). Bajo algunas circunstancias, la simulación puede representar un comportamiento adaptativo (por ejemplo, en situaciones hostiles…)
Sin embargo, en el trastorno facticio existe una necesidad psicológica de asumir el rol de enfermo e implica siempre un determinado grado de psicopatología. Estando ausentes los incentivos externos para la conducta (por ejemplo, ventajas económicas, evitar responsabilidad legal o el mejorar el bienestar físico, como en el caso de la simulación).
Los individuos con el trastorno facticio generalmente presentan su historia clínica de modo dramático, sin embargo, son extremadamente vagos e inconsistentes cuando se les cuestiona con más detalle. Pueden llegar a producir mentiras patológicas, acerca de cualquier parte de su historia o síntomas, de forma que llama la atención del entrevistador, (Ej.: pseudología fantástica).
Con frecuencia tienen conocimiento extenso de la terminología médica y de las rutinas hospitalarias. Las quejas por dolor y las solicitudes de analgésicos son muy comunes. Si se investiga a fondo, se puede observar que sus quejas principales no tienen fundamento. A menudo se quejan de otros problemas físicos o psicológicos y producen más síntomas facticios. Las personas con este trastorno pueden estar rápidamente dispuestas a someterse a múltiples procedimientos y cirugías invasivos.
Durante su permanencia en el hospital, suelen recibir pocas visitas. Puede llegarse al punto en que la naturaleza facticia de los síntomas de la persona es revelada (Ej.: la persona es reconocida por alguien que le recuerda de una admisión anterior; por la confirmación de otros hospitales de múltiples hospitalizaciones previas por sintomatología facticia…) Cuando se les confronta con evidencia de que sus síntomas son facticios, los individuos con este trastorno generalmente lo niegan o rápidamente se dan de alta en contra del consejo médico, y serán con frecuencia admitidos en otro hospital incluso en el mismo día. Sus repetidas hospitalizaciones a menudo les llevan a numerosas ciudades…

SUBTIPOS
TRASTORNOS FACTICIOS CON PREDOMINIO DE SIGNOS Y SÍNTOMAS PSICOLÓGICOS.




Los síntomas facticios de tipo psicológico se parecen al fenómeno de seudosimulación, conceptualizado como la necesidad de mantener intacta la autoimagen, que puede verse dañada si se admiten problemas psicológicos que la persona es incapaz de controlar de forma consciente. Estas personas suelen ser extremadamente sugestionables y admiten tener la mayor parte de los síntomas que el entrevistador cita. Por el contrario, también puede ser que se trate de individuos extremadamente negativistas y poco colaboradores con la entrevista.
Pueden aparecer deprimidos, ofreciendo como causa el fallecimiento de un ser querido (no confirmado…). Los elementos de esta historia que pueden sugerir un duelo facticio son: muerte violenta o sangrienta bajo situaciones dramáticas, y muerte de jóvenes y niños. Otros pacientes pueden presentar pérdida de memoria, tanto reciente como remota, o alucinaciones auditivas o visuales. Otros síntomas, que también aparecen en los facticios de tipo somático son la seudología fantástica y la suplantación. En la seudología fantástica algunos hechos reales se entremezclan con fantasías muy elaboradas…
En los trastornos facticios con predominio de signos y síntomas psicológicos los sujetos tienden a contestar a las preguntas con respuestas aproximadas (p. Ej., si al individuo se le pide que multiplique 9 por 9, la respuesta puede ser 82). El individuo puede utilizar en secreto sustancias psicoactivas con el propósito de producir síntomas que sugieran un trastorno mental. Así, puede utilizar estimulantes para producir inquietud o insomnio, alucinógenos para producir alteraciones de la percepción, analgésicos para producir euforia e hipnóticos para provocar letargia). Las combinaciones de todas estas sustancias pueden producir cuadros muy extravagantes.

TRASTORNOS FACTICIOS CON PREDOMINIO DE SIGNOS Y SÍNTOMAS FÍSICOS
En este caso la vida entera del sujeto consiste en intentar ingresar o permanecer en los hospitales (conocido como el síndrome de Münchhausen…) Los cuadros clínicos más frecuentes son, por ejemplo, intenso dolor en el cuadrante inferior derecho, asociado a náuseas y vómitos, mareos y pérdidas de conciencia, hemoptisis masivas, erupciones generalizadas y abscesos, fiebres de origen indeterminado, hemorragias secundarias a la ingestión de anticoagulantes y síndromes parecidos al lupus.
Los pacientes en general demandan un tratamiento concreto, en especial con analgésicos. Suelen insistir en que se les practique cirugía. Suelen desaparecer súbitamente cuando creen que han sido descubiertos y se marchan a otro hospital y empieza de nuevo el ciclo.


TRASTORNOS FACTICIOS CON COMBINACIÓN DE SIGNOS Y SÍNTOMAS PSICOLÓGICOS Y FÍSICOS



Este subtipo consiste en un cuadro clínico en el que aparece una combinación de signos y síntomas psicológicos y físicos, pero ninguno de ellos predomina sobre los otros.

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
En los trastornos somatomorfos también existen molestias físicas no debidas a un trastorno físico verdadero, pero los síntomas no se han producido intencionadamente.
La hipocondría se diferencia del facticio en que el hipocondríaco no inicia de forma voluntaria la producción de síntomas y este trastorno edad de comienzo tardía. Como en el trastorno por somatización los hipocondríacos no suelen someterse a controles médicos agresivos.
La simulación se diferencia del trastorno facticio en que existe un objetivo externo claramente identificable cuando presentan sus síntomas…

CARACTERÍSTICAS GENERALES
Los trastornos facticios en general son más frecuentes en mujeres, pero el síndrome de Münchhausen es más frecuente en hombres. La edad de aparición más frecuente es en la edad media de la vida.
Generalmente evolucionan en forma intermitente, con empujes y remisiones. No es extraño que se inicien tras una internación por una enfermedad de causa identificable.

TRATAMIENTO
No se ha demostrado ninguna terapia eficaz en el tratamiento de estos pacientes. El tratamiento por tanto debe hacerse centrándose en el manejo de estos pacientes más que en su curación. El factor que más influye en el éxito de este manejo e que se identifiquen rápidamente este trastorno, y así el médico podrá evitarle al paciente gran cantidad de procedimientos diagnósticos.
Aunque el uso de la confrontación es un tema controvertido, en un determinado momento del tratamiento el paciente debe enfrentarse a la realidad. La mayoría de los pacientes simplemente abandonan el tratamiento cuando se ven descubiertos. En general trabajar en conjunción con el médico que atiende al paciente es más eficaz que trabajar únicamente con el sujeto…


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