domingo, 8 de enero de 2012

MANUAL PARA EL CUIDADO DE LA SALUD MENTAL DE LOS EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA

MANUAL PARA EL CUIDADO DE LA
SALUD MENTAL DE LOS
EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA


PS. SANTIAGO VALERO ALAMO

AYUDANDO A AYUDAR

INDICE

INTRODUCCION
I. ESTRESS
Definición Síndrome General de Adaptación
II. EFECTOS DEL STRESS EN LOS EQUIPOS DE PRIMERA RESPUESTA
Stress Trauma Incidente Crítico
III. EFECTOS EMOCIONALES EN LA INTERVENCION EN DESASTRES
Fase de Alarma
Fase de intervención
Fase de término
IV. IMPACTO EMOCIONAL DE LAS EMERGENCIAS
Stress agudo
Stress Post-Traumático
V. FACTORES QUE AFECTAN A LOS EQUIPOS DE RESPUESTA
Factores de Carácter Individual
Factores interpersonales
Factores comunitarios
Factores propios del stress
Eventos estresantes de la emergencia
VI. PREVENCION Y MITIGACION DEL STRESS EN EMERGENCIAS
Nutrición
Actividad Física
Soporte psicosocial
VII. RECOMENDACIONES PARA LOS JEFES


INTRODUCCION
Los accidentes, desastres y catástrofes que golpean duramente a las comunidades debido fundamentalmente a sus vulnerabilidades las cuales se han ido acrecentando en estas últimas décadas fundamentalmente por el crecimiento desproporcionado de las ciudades al respecto.

"Stop Disaster" una publicación especializada en el tema de los desastres, señala que en 1995 cerca de 2,400 millones de personas de los 5,700 habitantes que tiene el planeta, vivían en ciudades, para el año 2,025 se estima que serán 5,000 millones.

En los países en vías de desarrollo, el número de ciudades con más de un millón de habitantes pasó entre 1950 de 34 a 213 y para el año 2000, 17 de las 20 ciudades más pobladas del mundo se hallarán en países en vías de desarrollo.

En el último censo en Lima Metropolitana se cuenta con 6' 706,127 habitantes, este rápido crecimiento de la población aunado a una planificación urbana inadecuada y una creciente industrialización informal, crean las condiciones para peligros conocidos como "Na-tech" (natural/tecnological disaster) que son desastres tecnológicos desencadenados por desastres naturales.

Este crecimiento demográfico, comercial e industrial se viene experimentando en mayor o menor grado también en las principales ciudades del interior del país; esta realidad demanda que se estén realizando una serie de esfuerzos multi-institucionales orientados a mejorar y coordinar los servicios de emergencia que se venían brindando hasta el momento, este esfuerzo demanda que existan equipos de personas que sean capacitadas en múltiples conocimientos relacionados al tema de los desastres y que aprendan nuevas estrategias de atención de víctimas en masa, estos equipos de respuesta inmediata que pueden ser locales o nacionales están integrados por médicos emergencistas, paramédicos, bomberos, brigadistas de Defensa Civil, voluntarios de la Cruz Roja y recientemente integrantes de ONGs dedicadas a la atención de víctimas en situaciones de desastres.

Generalmente cuando ocurre un desastre se habla mucho de la cantidad de víctimas, la cantidad de muertos, la cantidad de dinero perdido en servicios públicos esenciales colapsados u obras de infraestructura arruinadas; así mismo se ha escrito mucho sobre el impacto psicológico de las víctimas y la comunidad expuesta a un desastre, sin embargo existe un tipo de víctima oculta y que tiende a pasar desapercibida en parte por su resistencia a aceptar que ellos también son vulnerables son los propios integrantes de los equipos de respuesta

Jeffrey Mitchell (1989) Presidente de la International Critical Stress Foundation,Inc.USA, experto en el tema manifiesta que los trabajadores de emergencias aunque pretendan negarlo también son vulnerables al impacto psicológico negativo del trabajo en desastres.

El estar expuesto a demandas tales como las labores de triage, la violencia social, el contacto con cadáveres seriamente mutilados, restos humanos esparcidos o calcinados, así como el trabajo en ambientes altamente tóxicos o de gran riesgo para la integridad física, aunado a problemas de tipo organizativo, familiar o interpersonal; van a ejercer un impacto de repercusiones importantes sobre la salud física y mental de los integrantes de los equipos de respuesta.

Lifton (l967) fue uno de los primeros investigadores que trato sobre el deterioro psicológico de los equipos de rescate; en 1984 la Federal Emergency Management Agency (FEMA), conjuntamente con el National Institute of Mental Health (NIMH) de los EU, empezaron a preocuparse por el impacto psicosocial de los desastres en los equipos de respuesta (bomberos, policías, paramédicos, médicos emergencistas, etc.); dicho impacto incluye términos como Incidente Crítico en Stress, y Síndrome de Stress Post-traumático, de este modo los integrantes de los equipos de respuesta son las víctimas ocultas del desastre y son extremadamente reacios a aceptar esta realidad.

El presente manual trata de ser una ayuda para los Comandos o Jefes que tienen la responsabilidad de organizar y conducir equipos de respuesta en situaciones de desastre o en Incidentes Críticos en Stress o en emergencias de larga duración; abarca temas tales como El Stress, su característica en los equipos de respuesta, los efectos emocionales de la intervención en desastres, el impacto emocional de las emergencias, el stress agudo y el stress post-traumático, los diversos factores que afectan a los equipos de respuesta, la prevención y la mitigación del stress, que incluye aspectos nutricionales, de actividad física, de salud mental, de soporte psicosocial y recomendaciones para los jefes responsables de la conducción de las operaciones; con el único fin de salvaguardar el recurso más valioso que puede tener una Institución su recurso humano y garantizar de esta manera la eficacia y la eficiencia en sus intervenciones.



I. EL STRESS

Concepto:
El stress puede ser definido como la respuesta fisiológica, psicológica y de comportamiento de un sujeto que busca adaptarse y reajustarse a presiones tanto internas como externas1, el stress no es una enfermedad pero sí puede causar en el ser humano desde ligeros desórdenes psicosomáticos hasta la misma muerte2.

Síndrome General de Adaptación (SGA)

Hans Selye (1956) definió al stress como un estado que se manifiesta a través de un Síndrome (conjunto de signos y síntomas que caracterizan a alguna enfermedad o desorden biológico)que consiste en la totalidad de cambios no específicamente inducidos en el sistema biológico3, un cambio no específicamente inducido es aquel que afecta a todo el sistema biológico o a la mayor parte de este; el SGA tiene tres fases claramente diferenciadas: la fase de Alarma, resistencia y agotamiento.

El estado de alarma es el primero y el más importante, se presenta cuando suena la llamada selectiva de la central de alarma en el caso de los bomberos, cuando se da la alarma respectiva en el caso de los hospitales o la convocatoria para las brigadas de Defensa Civil, o la llamada de intervención de Radio Patrulla para la policía; en este momento se activa el sistema del stress en todo nuestro organismo, es un estado de movilización generalizado de todas nuestras reservas de energía. Uno de los primeros cambios es el incremento en la secreción de la hormona adenocorticotrofina (ACTH) por parte de la glándula Pituitaria que se encuentra en la base del cerebro, la cual actúa sobre las glándulas suprarenales, motivando la segregación de la ADRENALINA, responsable del estado de máxima alerta de todo nuestro organismo, provocando la liberación de las reservas de glucosa, ácidos grasos libres, hidrocordicoides, esteroides, etc. Como consecuencia de este estado de alarma, aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, la frecuencia respiratoria, la tensión muscular, la transpiración, la liberación de factores coagulantes de la sangre, la redistribución de la sangre a favor del cerebro y de los músculos y por consiguiente la disminución del ritmo digestivo.

Cuando el stress no es efímero como el trabajo en desastres o en emergencias que demandan la permanencia en el lugar de las operaciones por varias horas o días, tienden a aparecer en el organismo los CORTICOIDES que van a favorecer el aumento de los azúcares en la sangre, el colesterol, la presión arterial, se debilitan las defensas inmunitarias, se favorece la osteoporosis, la atrofia muscular y la retención del agua y el sodio en el riñón.

Existe un limitado volumen de energía adaptativa disponible y concentrarla en una sola demanda aumenta en forma creciente nuestra vulnerabilidad a otras demandas, en especial si se tiene en cuenta que el stress es de carácter acumulativo, es decir que si no se hace nada para eliminarlo los residuos bioquímicos y la tensión emocional que causan ciertos eventos, estos van a mermar nuestra capacidad de respuesta ante otros eventos o demandas.

El estado final es el agotamiento, el stress prolongado va dejando cicatrices bioquímicas indelebles que nos predisponen a las enfermedades a las infecciones, el envejecimiento y la muerte y en el contexto operativo estamos hablando de la disminución significativa del desempeño y por ende de la eficiencia y de la eficacia haciéndonos proclives a cometer errores que en los integrantes de los equipos de respuesta pueden llegar a ser fatales.


II. EFECTOS DEL STRESS EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA

Stress-trauma

La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en todo el mundo así como de los equipos de respuesta se caracteriza por sus intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como traumático a cualquier circunstancia psicológicamente stresante que está fuera de las experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la violencia familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para cualquier individuo y es vivenciado como temor o miedo intenso, porque representa una amenaza seria para la integridad física propia o de algún familiar o compañero, están incluidos dentro de estos eventos traumáticos los desastres naturales o inducidos.

Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.




Incidente Crítico en stress.

El Incidente Crítico4 es un término que fue utilizado originalmente por los paramédicos las agencias de seguridad pública de los EUA para indicar la naturaleza de las reacciones traumáticas de stress experimentadas por todos los equipos de respuesta.

Davis Michael (1996) define al incidente crítico como la situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un trauma repentino y específico como puede ser la falla en la misión, la presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de equipo, o presenciar su accidente o heridas.

El incidente crítico produce una serie de reacciones emocionales, conductuales y fisiológicas, teniendo el potencial de interferir emocionalmente en las habilidades para actuar en el lugar de las operaciones en forma inmediata o posteriormente en el retorno a la rutina laboral y familiar.


III. EFECTOS EMOCIONALES EN LA INTERVENCION EN DESASTRES

El National Institute of Mental Health (1985) describe las diversas manifestaciones psicofisiológicas que experimentan los integrantes de los equipos de respuesta en situaciones de desastre.

A. Fase de Alarma:

Comprende desde la alarma inicial, el período de adaptación psicológica, y la información sobre lo acontecido pueden presentar las siguientes manifestaciones:

Area física: Activación del SAGA como respuesta al stress.

Area Cognitiva: Desorientación, dificultad en la orientación y en los preparativos para la partida, dificultad para la comprensión de la información recibida.

Area Emocional: Sentimientos de aturdimiento, choque, en especial si el evento es en gran escala o se ha producido un incidente crítico, sentimientos de temor y ansiedad.

Area Conductual: Dificultad en la comunicación, incremento en los niveles de actividad y decremento de la eficiencia, realizan tareas sin objetivos específicos.

B. Fase de Intervención:

Las reacciones observadas en esta fase han sido ampliamente estudiadas por el NIMH 1978, Horowitz 1980, Motchell-Resnik 1981,Mitchell 1983.

Area Física: Síntomas propios de un stress agudo y posteriormente stress crónico, observándose la siguiente lista realizada por Mitchell (1983).

·         Incremento en la respiración, presión sanguínea, latidos cardíacos.
·         Malestar en la respiración.
·         Náuseas, diarreas.
·         Sudor frío, piel húmeda.
·         Tremor especialmente en manos, ojos, labios.
·         Oídos tapados.
·         Dolor de cabeza.
·         Estrechamiento del campo visual.
·         Sensación de debilidad, hormigueo en partes del cuerpo.
·         Dolor muscular.
·         Fatiga, languidez, vértigo.
·         Area Cognitiva (Mitchell-1983)

·         Problemas de memoria.
·         Desorientación
·         Confusión mental
·         Dificultad para el cálculo.
·         Dificultad para actuar en forma lógica, solucionar problemas y/o tomar decisiones.
·         Dificultad para la concentración, atención y memoria.
·         Pérdida de la objetividad.
·         Pérdida de las habilidades para conceptualizar alternativas o priorizar tareas.
·         Lentitud o dificultad en la comprensión.
·         Area Emocional

·         Gran sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.
·         Ansiedad, temor.
·         Euforia, sentimientos de agradecimiento por estar vivo.
·         Fuerte identificación con las víctimas.
·         Sentimientos de culpa, cólera.
·         Irritabilidad, hiperactividad.
·         Tristeza, melancolía, pesar, depresión, tristeza, mal humor.
·         Sentimientos de aislamiento, abandono, extrañamiento, separación.
·         Apatía, disminución del interés por las actividades usuales.
·         Excesiva inquietud sobre la seguridad de otros.
·         Area Conductual

·         Inhabilidad para expresar sentimientos verbales, dificultad para comunicarse.
·         Hiperactividad sin un propósito específico.
·         Decreciente eficiencia y eficacia en las actividades.
·         Estallidos de cólera.
·         Períodos de llanto.
·         Incremento en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.
·         Retraimiento social.
C. Fase de término:

Comprende la etapa de la desmovilización en la cual los trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al lugar del desastre y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados, en esta fase se puede observar las siguientes manifestaciones:

·         Dificultad emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir trabajando.
·         Melancolía, depresión.
·         Inquietud, disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario
·         Sentimientos de extrañamiento por el trabajo en desastre.
·         Sentimientos de extrañamiento por la familia.
·         Sentimientos de cólera o frustración.
·         Necesidad de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
·         Conflicto con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre, sentimientos de superioridad.
·         Conflicto con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada en el desastre.

IV. IMPACTO EMOCIONAL DE LAS EMERGENCIAS


El trabajo en emergencias sean estas de corta o de larga duración producen situaciones conocidas como stress agudo o post-traumático, estas manifestaciones han sido estudiadas ampliamente y son aceptadas y registradas tanto por la Organización Mundial de la Salud como por la Asociación de Psiquiatría Americana, en sus respectivos manuales de clasificación y diagnóstico clínico, estos conceptos de stress agudo y post-traumático incluyen lo que anteriormente se conocía como "reacción de crisis aguda", "Fatiga de combate", "Shock psíquico", entre otros; estas alteraciones provocan malestar clínico, significativo o deterioro social laboral y se caracterizan por lo siguiente:

A. Stress Agudo:

Existe una relación temporal, clara e inmediata entre el impacto de una situación de emergencia y la aparición de los síntomas, los cuales pueden aparecer después de 24 a 48 Horas y tienden a ir disminuyendo al cabo de 3 a 4 días.

B. Stress Post-traumático:

Este se presenta dentro de los primeros 6 meses, puede ser agudo si los síntomas duran menos de 3 meses o crónico si duran de 3 meses a más o de inicio demorado si entre el acontecimiento traumático y el inicio de los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.

Se pueden observar las siguientes manifestaciones Clínicas

1. El acontecimiento traumático es reexperimentado persistentemente:

Recuerdos persistentes que provocan malestar, se incluyen imágenes, pensamientos, percepciones.
Sueños repetitivos sobre el acontecimiento que provoca malestar
El sujeto actúa como si el acontecimiento traumático estuviera ocurriendo Flashback), sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones, alucinaciones.
Malestar psicológico intenso al exponerse a estímulos internos (pensamientos) o externos Uniformes, lugares, olores, sonidos, equipos, etc.) que recuerden el acontecimiento traumático.

2. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma:

Esfuerzos por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso traumático.
Esfuerzo por evitar actividades, lugares o personas que motiven recuerdos del trauma.
Incapacidad para recordar un aspecto importante de lo acontecido.
Reducción marcada del interés o la participación en actividades significativas de tipo social.
Reducción de la vida afectiva, incapacidad para tener sentimientos de amor, afecto.
Sensación de un futuro desolador (no espera obtener éxito, un empleo, casarse, formar una familia o llevar una vida normal).

3. Aumento de la actividad:

Dificultad para conciliar o mantener el sueño.
Irritabilidad o ataques de ira.
Dificultad para concentrarse.
Hipervigilancia, estado de alerta sensación de como si algo malo fuera a suceder.
Respuestas exageradas de sobresalto "susto".

V. FACTORES QUE AFECTAN A LOS EQUIPOS DE RESPUESTA


Existen varios factores que influyen en la eficiencia y eficacia de los equipos de respuesta y que han sido ampliamente descritos por el Center for Mental health of Emergencies (USA) y se pueden clasificar de la siguiente forma:

A. FACTORES DE CARACTER INDIVIDUAL:

Enfermedades crónicas tales como el asma, cardiopatías, hipertensión, úlceras, diabetes, entre otras y que pueden ser factores limitantes para el trabajador en emergencias.
Stress preexistente, perdida del empleo, conflictos familiares, divorcio reciente, enfermedades de algún miembro de la familia, pueden dar lugar a que se aumente el riesgo individual.
Experiencias traumáticas anteriores debido a que el stress como se dijo anteriormente es de tipo acumulativo y vulnera la capacidad de resistencia y puede dar lugar a reacciones violentas.
Experiencias en trabajos similares que dan confianza al trabajador en desastres.
La edad, los rescatadores más jóvenes están muy propensos a sufrir problemas emocionales que las personas mayores, la gente de más de 20 a21 años hace frente mejor a una situación de desastre que los jóvenes de 17 a 19 años.

B. FACTORES INTERPERSONALES:

Las responsabilidades laborales en el caso de los Bomberos Voluntarios, generan situaciones de conflicto, por querer participar en las labores de la emergencia y las limitaciones de sus trabajos, por otro lado la presión por parte de la esposa para que se cumpla con las responsabilidades familiares en especial si se tienen hijos pequeños, recién nacidos o familiares enfermos. Estas son situaciones que incrementan el stress entre los trabajadores de emergencias.
Tiempo prolongado de separación de los integrantes de los equipos de respuesta de las fuentes comunes de soporte social, (familia, seres queridos).
Las primeras personas que llegan a la emergencia, tienen más problemas emotivos que los que van llegando posteriormente, así como los que están en más contacto con las víctimas.

C. FACTORES COMUNITARIOS:

La presencia de personas conocidas o familiares entre las víctimas, pueden ser factores de incremento del stress entre los equipos de respuesta.
La presencia de medios masivos de comunicación social y de curiosos en la escena de la emergencia contribuyen a aumentar la presión emocional sobre los equipos de respuesta.

D. FACTORES PROPIOS DEL DESASTRE:

El desastre puede impactar por su magnitud al personal de respuesta más allá de su preparación llegando a producir una máxima alteración social y psicológica.
El cambio repentino del aspecto físico de la comunidad como consecuencia de un desastre (terremoto de Huaraz- 1970, Nazca-1996, atentado a la calle Tarata en Miraflores, 1992), tienden a dificultar la comprensión de lo acontecido, por el impacto psicológico sobre los sobrevivientes y los equipos de respuesta.
El tipo de desastre, afecta de diferente forma a la comunidad por ejemplo, un desastre de tipo tecnológico produce más stress para las víctimas y los equipos de respuesta, que los desastres naturales, causando gran sentimiento de cólera porque tal vez pudo evitarse, produce mayor temor e incertidumbre porque el agente causante del desastre (fuga radioactiva, contaminación química) no puede verse, es de difícil control y sus efectos duran mucho tiempo.
Los desastres que ocurren de noche producen más víctimas y problemas emocionales que los que ocurren durante el día, porque la gente está dormida, su respuesta inicial es más lenta y más confusa, dificultando la orientación y evacuación.
La duración del desastre, también es un factor que afecta no solamente a la población sino también a los equipos de respuesta, es diferente un desastre que dura pocas semanas a una contaminación radioactiva que puede afectar a generaciones enteras.
El grado de incertidumbre, el no saber a lo que se va a enfrentar, la presencia de replicas del mismo, la inestabilidad de estructuras colapsadas, etc. son agentes que estresantes que influyen en forma directa sobre los equipos de respuestas.

E. EVENTOS ESTRESANTES DE LA EMERGENCIA:

1. Perdidas personales o lesiones:

Se refiere a cuando los integrantes de los equipos de respuesta se encuentran entre los damnificados, han perdido a familiares cercanos, sufren lesiones o mueren a consecuencia de su trabajo en la emergencia.

2. Estímulos traumáticos:

Es cuando los rescatistas se identifican con la víctima o cuando a trabajado 3 o 4 horas en contacto con las víctimas y algunas de ellas llegan a morir, la muerte de niños y en algunos casos cuando el rescatista, médico, paramédico, tiene hijos pequeños o de igual edad que el de las víctimas o muertos, (Oklahoma City, atentado al edificio del FBI-19ABR95), la recuperación de cuerpos grotescamente mutilados o restos humanos esparcidos, la ausencia de bolsas para estos (accidente aéreo de Fauccett-1996-Arequipa), cuando se tiene que amputar miembros a personas vivas para rescatarlas (Ciudad de México- Terremoto- 1985), cuando se tiene que amputar cadáveres para llegar a víctimas atrapadas con vida (Skywalk Collapse-Kansas City 1981).

3. Falla en la misión:

El fracaso en los objetivos propuestos (rescatar personas con vida, salvar la vida a un accidentado, apagar un incendio, etc.), especialmente si es por descuido, impericia, agotamiento, confusión en las órdenes.

4. Presión ocupacional:

La presión por cumplir con tareas en forma rápida y oportuna, la sobrecarga en el trabajo, gran demanda de tareas que requieren de atención inmediata.

5. Demandas del trabajo:

El trabajo en emergencias y en especial en desastres requieren de un gran esfuerzo físico por largas horas y en condiciones adversas, este tipo de trabajo requiere de criterio, juicio, claridad para pensar, habilidad para elaborar cálculos en forma exacta y decidir muchas veces entre la vida y la muerte (triage) así como soportar la presión de los medios masivos de comunicación social, los curiosos y los familiares de las víctimas.


6. Problemas organizacionales:

Interferencia en el rol, se presenta cuando varios equipos de respuesta de diferentes Instituciones trabajan juntos por primera vez o cuando existe rivalidad entre ellos, tratando de imponer sus propios estilos de procedimientos o tratando de captar la atención de los medios de comunicación social.
Bajas recompensas, los integrantes de los equipos de respuesta son extremadamente sensibles al reconocimiento de tipo social más que material por sus esfuerzos desplegados, reaccionando con elevados niveles de frustración cuando no son reconocidos.
Conflicto en el rol, se presenta cuando el trabajador se enfrenta ante situaciones de difícil decisión, como es el caso del personal voluntario que tiene que decidir entre su trabajo y su participación en una emergencia de larga duración, entre su responsabilidad familiar y su ausencia prolongada o incierta de las demandas de un desastre o cuando tiene que actuar como jefe o como amigo, todos estos factores pueden llegar a afectar la comunicación interpersonal, la confianza entre los trabajadores, y aumentar los niveles de ansiedad.
Ambigüedad en el rol, se presenta cuando los trabajadores de los equipos de desastre se encuentran en una atmósfera de confusión e incertidumbre, en relación al tipo, de trabajo que tienen que realizar, el alcance de sus responsabilidades, los objetivos por cumplir.
Incomodidad en el rol, es cuando los trabajadores tienen que realizar tareas fuera de las cuales a las que han sido preparados (rescatistas que tienen que asumir acciones de coordinación, o responsabilidades administrativas).

7. Aspectos ambientales:

Exposición a eventos inesperados como la presencia de gases tóxicos, picaduras de insectos, mordeduras de animales, colapso de estructuras civiles en forma inesperada, envenenamientos o intoxicaciones por alimentos descompuestos.
Ausencia de un lugar donde descansar, ausencia de agua potable, déficit de comida y líquidos en forma oportuna, ausencia de servicios higiénicos y de privacidad.

VI. PREVENCION Y MITIGACION DEL STRESS EN EMERGENCIAS



Es responsabilidad de los oficiales que poseen comando y poder de decisión el cuidar no solamente la salud física y mental de los integrantes de los equipos de respuesta como única garantía de cumplir con éxito la misión encomendada y proteger al personal contra los efectos destructivos del stress-trauma.

A continuación se analizarán varios aspectos que se tienen que tener en cuenta par mantener la operatividad de nuestros equipos de respuesta y evitar que sucumban bajos los efectos del stress.

A. NUTRICION:

1. Vitaminas

Durante los períodos de stress agudo o crónico las fuentes de alimentación de vitaminas y sales minerales, pueden resultar insuficientes, por lo que se hace necesario la ingesta de cantidades más elevadas de vitaminas "C" y las del complejo "B", en particular las vitaminas B1 (Tiamina), B2 (Riboflavina), la Niocina, B3 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina).

2. Sales Minerales

Un stress escesivo provoca carencia de sales minerales esenciales, tales como el magnesio, calcio y el zinc; su déficit está directamente vinculado con una amplia variedad de transtornos tales como la esterilidad, problemas en el crecimiento, úlceras, hipertensión o insuficiencia coronaria, por esto se recomienda la ingesta de líquidos en especial los que contengan electrolitos y/o jugos naturales en los cantimploras o termos.

3. Azúcar

Existe una tendencia a dar caramelos, dulces, gaseosas, chocolates, a los trabajadores de emergencia, con la falsa creencia que esto ayuda a reponer energías. La reacción al stress, libera el azúcar que normalmente se encuentra almacenada en el hígado bajo la forma de glucógeno. Simultáneamente, la adrenalina segregada inhibe la producción de insulina, por este motivo se recomienda alimentos bajos en azúcares.

4. Cafeína

La cafeína contenida en el cafe, té, o bebidas de cola, así como el chocolate, tienden a favorecer la respuesta del organismo al stress, inhibiendo el sueño o bloqueando el descanso natural del organismo agotado por el esfuerzo permanente, sin embargo es muy popular repartir café en las campañías de bomberos o en las zonas de emergencia como forma de "calentar el cuerpo".

5. Grasas

El stress prolongado no solamente tiende a provocar la acumulación de azúcar, sino también de colesterol en la sangre, por la liberación de los ácidos grasos libres almacenados en el organismo, en tal sentido una alimentación alta en grasas como el pollo broaster, pollo a la brasa, papas fritas, etc. sólo contribuyen al aumento del colesterol en la sangre.

6. Alimento abundante

Recuerde que en una situación de stress la digestión se hace lenta por la redistribución de la sangre a favor de los músculos y del cerebro, por lo consiguiente una comida difícil de digerir o abundante puede traer problemas de indigestión y malestar entre el personal de los equipos de respuesta que deben retornar al trabajo de emergencia.

7. Alimentación Balanceada

Se recomienda la sustitución de dulces, caramelos por frutas.
Sustituir café, té, chocolate por agua mineral, jugo de frutas y/o leche, sales hidratantes y electrolitos por vía oral.
Proveer suplementos vitamínicos y de minerales.
Proveer una alimentación alta en energía no precebile como la fruta seca, avellanas, granos, nueces, cantidad apropiada de fibra alimentaria (50 gramos por día).
Reducción de la absorción del colesterol, reemplazando las grasas animales saturadas por grasas vegetales insaturadas.

B. ACTIVIDAD FISICA

La actividad física quema las subproductos de la reacción del stress, los cuales de otro modo, podrías ser nocivos. Los productos inutilizados como azúcares y grasas contribuyen a la aparición de procesos degenerativos, tales como las enfermedades cardiovasculares, la úlcera.
Otros productos surgidos por la reacción del stress como la noradrenalina, nos vuelve altamente vulnerables con respecto a las emociones negativas, como el miedo y la cólera, si esas sustancias no son empleados en una actividad física, pueden causar trastornos en las relaciones interpersonales.
El aparato respiratorio y el corazón reaccionan al ejercicio de manera sintrópica, vale decir que se vuelven más fuertes y más eficaces, cuando son empleados de manera apropiada.
Practicado como medida preventiva contra el stress, el ejercicio físico exige cierta regularidad, 30 minutos tres veces por semana, aportan efectos beneficiosos.

C. SALUD MENTAL

El principal objetivo inmediato con los trabajadores de los equipos de respuesta que participan en un desastre o se ven involucrados en un incidente crítico en stress es el de minimizar la severidad y duración del trauma emocional.
Se debe permitir la expresión de sus emociones y ayudarlos a entender y comprender sus sentimientos y los efectos psicológicos que puedan aparecer algunas semanas después.
Existen técnicas de desmovilización psicológica que se orientan a los objetivos planteados líneas arriba y se conoce como "Debriefing", el cual puede ser espontáneo o dirigido, esta acción la puede realizar personal entrenado pero de preferencia por psicólogos, previamente capacitados.
Con la finalidad de evitar la fatiga emocional, y la aparición de errores por parte de los equipos de respuesta en situaciones de desastre se sugiere el siguiente horario de trabajo: 12 horas de trabajo por 12 de descanso, durante la primera semana. Posteriormente 5 días de trabajo por un día libre y en condiciones extremas de alto riesgo 2 horas de trabajo por 15 minutos de descanso.
El "Debrifing" debe de ser aplicado inmediatamente después de una situación de incidente crítico en stress, se pueden realizar mini debrifing, en los intervalos de descanso.
Después de una semana se debe de realizar un seguimiento y reunión con el equipo para evaluar su readaptación a la rutina laboral y familiar.
El Debrifing no es una reunión de crítica ni de poses de dureza emocional sino es más bien una oportunidad en la cual el trabajador del equipo de respuesta puede expresar sus emociones y sentimientos, y ser comprendido, manifiesta sus síntomas físicos y psicológicos que puede estar sintiendo aprende a reconocerlos como reacciones esperadas en estas circunstancias y se prepara para reintegrarse a la rutina diaria.
Al término de una emergencia que a significado situaciones de alto riesgo o peligro para los equipos de respuesta, o a demandado gran agotamiento de éstos equipos, se recomienda al retorno a la base una breve sesión de "Desmovilización" (defusing), el cual se aplica el mismo día y en forma inmediata, no requiere la presencia de un profesional psicólogo, y permite la ayuda a estabilizar la situación y mitigar el impacto, bajo la consigna nadie debe de regresar a sus hogares o labores acostumbradas sin antes haber pasado por esta actividad.
El "defusing" debe realizarse en forma inmediata y antes de realizar cualquier otra tarea de limpieza o arreglo personal, no es una sesión de critica, más bien de comentario y desfogue emocional, puede durar minutos u horas, los miembros del equipo se sientan en circulo y en intimidad, tiene una fase de introducción en la cual se indica lo que se va a realizar, una de exploración de las emociones y otra de información sobre lo esperado en situaciones de stress, y su carácter pasajero.

D. SOPORTE PSICOSOCIAL

1. Bourne (Neurofisiólogo-USA) que realizó trabajos en Viet-nam, manifiesta que aún en situaciones muy peligrosos, si el individuo siente que cuenta con el apoyo del grupo, tiene la noción de que domina la situación y siente que desempeña una función social muy importante, quedará protegido contra los efectos negativos del Stress.

Es decir, existen ciertos factores psicosociales que protegen al individuo de los efectos dañinos del stress, así este se encuentre en circunstancias extremadamente peligrosas y esto tienen que ver con el grado de camaradería, compañerismo e integración del grupo del cual forma parte, de la confianza que tiene en sus conocimientos técnicos y el dominio que le permiten estas habilidades y conocimientos para poder manejar y dominar las situaciones por complejas que éstas sean, y por último del grado de convencimiento de que está realizando una misión muy importante y apreciada socialmente, contribuyendo a aliviar el dolor, el sufrimiento y a salvar vidas humanas.

2. Rof Carballo (Neurofisiólogo español) manifiesta que un sujeto expuesto de caer en una situación de stress, si cuenta con una confiada relación con un confidente, o si tiene alguna persona que lo apoye o si tiene un respaldo afectivo de amistad, amor; quedará protegido de los efectos negativos del stress.

Rof Carballo, presenta un enfoque diferente al anterior, el prioriza el respaldo afectivo como protección al stress, en esto se respaldan algunos trabajos que indican que las personas solas, sin pareja se encuentran en desventaja frente a los casados o los que tienen pareja, cuando sufren el impacto de un incidente crítico en stress, de lo que se deduce que es de vital importancia que en las Instituciones que forman parte de los equipos de respuesta, se promuevan y fortalezcan los lazos de unión entre los diversos grupos familiares de cada uno de sus integrantes a través de reuniones de confraternidad que permitan conocerse y ayudarse mutuamente cuando el caso lo requiera para disminuir el impacto emocional de un incidente crítico en stress, y que les proporcionen la comprensión necesaria a su retorno al hogar, después de haber participado en un desastre.

3. Los grupos familiares deben de conocer las reacciones psicológicas del stress post-traumático afín de poder identificar los síntomas oportunamente, comprenderlos, y solicitar la ayuda correspondiente.

VII. RECOMENDACIONES PARA LOS JEFES

Durante la fase de alarma proporcione al trabajador toda la información posible sobre lo acontecido, utilizando para tal fin cualquier medio de comunicación o en una reunión previa con el personal que ha llegado con la finalidad de ir preparándolos emocionalmente.
Proceder a dar información a los Equipos sobre el estado de sus familiares y su localización.
Tener siempre presente que la identificación e intervención ante las reacciones del stress-trauma, revise y recuerde los múltiples síntomas indicando su efecto decreciente.
Haga uso de la asistencia psicológica en el campo operativo y téngalo en cuenta en sus planes de trabajo, el equipo de psicólogos pueden observar el funcionamiento de los trabajadores, dar soporte a estos y avisar a los Oficiales del Comando sobre el nivel de fatiga, así como de las reacciones de frustración o de fracaso (Mitchell 1983).
Procurar la rotación de los trabajadores para evitar la exposición prolongada a las situaciones de gran stress (tareas de triage, morgue provisional, etc.), a fin de evitar el quebrantamiento emocional, use personal de soporte emocional.
Recuerde que la habilidad del trabajador disminuye por la fatiga y se comienzan a cometer errores que pueden ser fatales.
Permita que se hable sobre sentimientos, no los censure y motive su surgimiento.
Recuerde que el regreso al trabajo y a la vida familiar puede ser difícil después de un desastre o incidente crítico.
El reconocimiento público y oportuno por el esfuerzo desplegado es muy importante para mantener la autoestima y la autoconfianza, en los equipos.
A fin de evitar el quebrantamiento de los trabajadores tenga en cuenta lo siguiente:
Facilidades de servicios higiénicos
Comidas y bebidas apropiadas y oportunas
Proteja el agua y la comida, a fin de evitar su contaminación.
Ubicar y proporcionar un lugar donde descansar, lejos de la escena.
Establezca horarios de trabajo
De oportunidad para que se expresen sentimientos.
No permita que ningún efectivo retorne a su rutina diaria sin antes haber pasado por una "desmovilización" psicológica.
En caso de que algún integrante de los equipos de respuesta sufra una herida debe ser atendido y evacuado inmediatamente por que su ocurrencia tiende a desmoralizar al resto de los integrantes.
En caso de Incidente Crítico que involucre a un efectivo de los equipos de respuesta, evite lo antes posible que la familia se entere por la prensa, tenga un equipo de soporte en crisis conformado de antemano que tiene que estar integrado por un psicólogo emergencista, el jefe de personal, compañero más próximo al accidentado y/o jefe inmediato superior; se le debe proporcionar todas las facilidades de movilidad y de compañía a los familiares, indicándoles cual es el procedimiento a seguir.

NOTAS

(1), (9), (10), (11), MINA MICHAL, STRESS, SIGNOS, CAUSAS, SOLUCIONES. p. 11

(2) CHRISTIAN BUNCH, ROBERT, MANEJO DEL STRESS EN LA ACCION DEL RESCATE. p.1

(3) IVANCEVICH, JOHON, MATTESON MICHAEL, ESTRES Y TRABAJO. p. 47

(4) MOCELLIN JANE, TRAUMAS, DESASTRES, INCIDENTE CRITICO Y TECNICAS DE INTERVENCION, pp. 3,4

(5), (7), (8), (13) NIMH, DISASTER WORK AND MENTAL HEALTH. PREVENTION AND CONTROL OF STRESS AMONG WORKERS. pp. 72,82

(6) ICD-10 OMS, DSM-IV/APA-USA.

(12) CARBALLO JUAN ROF, TEORIA Y PRACTICA PSICOSOMATICA.


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