jueves, 27 de octubre de 2011

Las Cinco etapas del trauma de las crisis



Una crisis, como venimos viendo en estos días, produce un nivel de estres enorme, sobre todo a los que viven de los mercados y las inversiones, pero también a aquellos que tienen sus ahorros en el sistema bancario, ya sean para la jubilación (planes de pensiones) como para ocio, vacaciones o proyectos familiares (depósitos).
En esta carrera por llegar a ningún lado, es bueno recordar de donde viene todo esto. Si penso en que las culpables son las hipotecas subprime, no está equivocado pero es inexacto. Si bien fue el problema que detonó todo, los problemas de fondo son otros. Y hay que buscarlos en la codicia por obtener ganancias. Codicia de la que seguramente nosotros también fuimos culpables (obviamente salvando las distancias). Pensamos que siempre ganaríamos, pero no fue así.
Pero volviendo a lo nuestro, ¿que sucede con las crisis? Los economistas, entre ellos Himan Minsky, dicen que toda crisis financiera tiene 3 etapas, que son las siguientes:
  1. Revelación: los síntomas de la crisis no son nuevos. Es más, son conocidos por muchos de los inversores. Pero estos tienden a desestimarlos y a pensar en que su impacto es limitado a un determinado sector o mercado. En este periodo prevalece la elevada propensión al riesgo, ya que el mismo ha otorgado muchas ganancias en los años anteriores. A pesar de los sintomas, la conducta no se modifica y siguen las apuestas especulativas de forma confiada.
  2. Negación: se ha producido un primer temblor, pero subas posteriores generan la sensación de que fue algo pasajero, “como ya sucedió otras veces”. A los inversores les cuesta ver el cambio de tendencia y se aferran a cualquier mínima y falsa señal de recuperación. Ven solo lo que quieren ver, y descartan el resto. Tildan a los demás de pesimistas.
  3. Enojo: el mal humor en el mercado es evidente. Se desata la ira cuando las caidas son persistentes y los operadores ven acrecentar las pérdidas. Todos buscan un culpable y llegan los cruces tratando de llegar a él.
  4. Parálisis: La incertidumbre se apodera de todo. Las caídas y el pánico se expande como una epidemia. Nadie sabe qué hacer y los inversores intentan anticipar cuando se estabilizarán losprecios. Prima la cautela y todos “esperan para ver”. No hay consenso sobre el futuro. La ansiedad se apodera y todos quieren dejar el barco antes que se hunda. Pero todos al mismo tiempo. Y no alcanzan los botes salvavidas…
  5. Aceptación: poco a poco los operadores dan cuenta del nuevo escenario y, por primera vez en mucho tiempo, empiezan a actuar con un dejo de racionalidad. Tratan de actuar para poder aislar los riesgos. Aparecen los cazadores de oportunidades y llega la tan preciada estabilización de riesgos.

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